Los influencers de Linkedin y su visión del mercado laboral en España

Los influencers de Linkedin y su visión del mercado laboral en España
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Cuando un periódico dedica toda una página a este tipo de noticias debe significar, que estos conferenciantes que de dar consejos para sacar partido a las redes sociales, se han convertido en visionarios del panorama laboral de España y son un referente al que tomar en serio. ¿O no?

Entre todos, puede que haya alguno que ha montado una empresa, pero la gran mayoría, han creado un producto: él. Lo que asombra es que son presentados por orden de seguidores. Lo cual, es una pura contradicción. ¿Es más creíble su discurso porque uno tiene 10.000 personas detrás, o es más sensato quien apuesta por un discurso argumentado y alejado de frases hechas?

Soltar frases azucaradas siendo influencer es fácil, encontrar soluciones, no

Cuando todos andamos pendientes de la repercusión de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de que puede suponer despidos, de que en vez de una mejora, es un problema tanto para el empresario como el trabajador, ¿a qué viene dar espacio a personas que viven en un universo paralelo?

Todo este asunto de las conferencias para motivar o para explicar lo que es sencillo, viene de antaño pero de Estados Unidos. Antes nos parecía gracioso que la gente pagara por oír a una persona que te dice lo que con un poco de lógica y empeño ya sabes: hay un aumento de la digitalización en todo, y las máquinas no van a sustituir (por ahora) a los trabajadores.

¿Pero qué aportan esas reflexiones? Nada. Mientras los agricultores se echan a la calle, los autónomos se angustian porque ven que no pueden pagar tanto y cobrar tan poco, resulta paradójico que un tipo con aires de mesías, diga obviedades, y se le jalee por ello.

Los influencers pueden ser nocivos para la salud y también para el intelecto

Se persigue a niñas (y no tan niñas) que hablan de medicamentos en sus canales de YouTube. A gurús de medicinas que no curan. En fin, a todo aquel que atente o intente perjudicar la salud de una persona. ¿Pero qué ocurre con la salud mental y el intelecto?

A todos nos gustaría trabajar en empresas ideales. Que la formación fuera el pan nuestro de cada día, y que tanto empresario como trabajador no andara estresado sin saber si con su sueldo pasará el mes.

Al igual que se regulan a las influencers comentadas con anterioridad, alguien debería controlar ese tipo de mensajes carentes de contenido, que se limitan a dar consejos huecos pero que tienen una proyección elevada en los medios.

¿Por qué no se da el mismo espacio ni tienen la misma repercusión las personas que hablan con datos, argumentos y que se han tomados al menos un par de días antes de expresar una opinión?

Es el mercado, amigo. Y ahora lo que se lleva es tener X seguidores, frases que suenen a titulares y poco más. Mientras tanto, los demás seguiremos trabajando y pensando.

Imagen|Pixabay

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